Empecé a practicar yoga en el 2011, gracias a mi mamá y papá que iban a clase y me invitaron con ellos. Me encanto desde el día uno.

¡Me atrapó porque yo quería llegar a hacer una postura que el maestro enseño ese día!! (Pinchamayurasana) Siempre fui flexible, pero nunca fui fuerte y desde que tengo memoria me encanta hacer ejercicio; así que, con el tiempo, mi práctica se fue haciendo más constante y cuando me mude a la ciudad de México encontré O2 Yoga :el lugar perfecto para practicar y me metí de lleno a la práctica.

El Yoga era y es mí momento de estar conmigo, mi momento de paz en una ciudad tan rápida. Y para mí el Yoga se volvió más que una actividad física, una meditación en movimiento; que te vuelve más consciente de tu cuerpo, que te enseña a respirar, a estar y a disfrutar el momento.

Aprendí que todo lo que pasa en el tapete lo puedes llevar a la vida diaria. La postura no es la meta, lo importante es el proceso. Hoy en día me encanta poder transmitirlo y seguir aprendiendo de cada alumno y de mí en cada clase, en cada práctica. Ama el proceso y los resultados llegaran.

Pinchamayurasana me salió bien, en el 2017; ¡seis años después!