Mi experiencia con el Yoga empezó hace siete años. Al igual que mucha gente, empecé a practicar yoga como una forma de ejercitarme físicamente. Con la práctica me fui dando cuenta que cada vez tenía más conciencia de mi cuerpo, de mi salud y con el tiempo también de mis emociones.

Hoy el Yoga es parte indispensable de mi vida. Tanto el servicio a los demás como mi práctica personal. Poco a poco ha ido llevándome a un proceso de auto observación, en el que a través de mi cuerpo conecto con mi interior. Cada día más consciente de lo que siento, de lo que pienso, de lo que creo y de mi diálogo interior.

Experimento la práctica de una forma más profunda. La práctica de asanas y meditación diaria me ha permitido reconocer las creencias limitantes que controlan mi vida. A través del yoga y la meditación he podido reconocerlas y cambiarlas abriéndome a todas las posibilidades que existen en el universo.

El desapego, la compasión, la rendición, el amor y la búsqueda del equilibrio, son hoy parte de mi trabajo diario para transformarme en una mejor versión de mi misma. Y mi objetivo principal es encontrar Paz interior. El camino a recorrer es largo, pero he aprendido que lo importante no es la meta sino lo que sucede en el camino.

He aprendido a vivir mi vida aquí y ahora.